jueves, 28 de agosto de 2014

Las tres rejas




El joven discípulo de un filósofo sabio llega a su casa y le dice:

-Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia...

-¡Espera! -lo interrumpe el filósofo-. ¿Hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?

-¿Las tres rejas? -preguntó su discípulo.

-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

-No. Lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

-No, en realidad no. Al contrario...

-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

-A decir verdad, no.

-Entonces... -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdad, ni bueno ni necesario, sepultémoslo en el olvido.



Julio Alarcón

4 comentarios:

  1. Si, debemos utilizar esta clara enseñanza para poder desechar de nuestra vida comentarios que no nos llevan a cumplir nuestra metas y objetivos, y más cuando estos comentarios dañan a alguna persona. Estos nos da sabiduría para escuchar lo correcto y útil.

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  2. Creo que es un buen filtro, para poder atender y escuchar a una persona , analizando el mensaje que nos transmiten para poder tomarlo o desecharlo.

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  3. Es correcto, en la vida hay que buscar las fuentes correctas y una de ellas son las conversaciones que nos llenen de sabiduria para continuar en la ruta del exito integral.
    Saludos

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  4. Esto es un buen ejemplo de como debemos nosotros de desechar lo malo que no nos favorece en lo minimo a nuestra vida.

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