miércoles, 1 de agosto de 2012

Ayuda o Apoyo....Cual es la diferencia?



Este día comparto con ustedes unas ideas acerca de Ayuda y apoyo. Son pensamientos que me he cruzado con ellos y después de leer un articulo de Eduardo M. tengo esta claridad.


A muchos nos gusta estar listo para salir como ambulancia a ayudar a quien lo necesita. Logrando con eso el afecto de muchos que se sienten ayudados , y como humanos  necesitamos de ese afecto por esa razón  nos disponemos a ser útil.

Pues tenemos que  decidir dejar de ser buena gente. ¡No más buenagentismo !. Basta!!!

Jajaja… me los imagino, están pensando que le pasa, también han de pensar que si dejamos  de ser “buena gente”, ahora seremos “mala gente” ¡Pues no!.

A que me refiero con ya basta del buangentismo: aqui tienen unos ejemplos:

  • Una compañera de trabajo necesitaba dar una charla que yo manejo muy bien, tengo las láminas preparadas y el guión listo. Ella sabiendo de mi “buenagentismo” y mi espíritu colaborador me las pidió además de solicitarme un detallado esquema del discurso para ella poder hacerlo bien. Pues dije NO.
  • Mi hijo mayor, ya casado, necesitaba hacer unos arreglos en su casa nueva. Requería de un taladro y de mi habilidad para manejarlo, quería que el trabajo quedara bien y me pidió la ayuda. Con mucho gusto fui a su casa con todas las herramientas y materiales necesarios. Para su sorpresa, llegué muy bien vestido, es decir, sin ropa de trabajo. Me miró y de inmediato preguntó ¿No lo vas a hacer tú?. Pues dije NO.
¡Que mala gente es ! ¡Que poco colaborador y solidario es este tipo! jajaja… imagino que estarás pensando eso.


Desde hace tiempo vengo reflexionando sobre el rol del líder y del gerente en desarrollar a su gente.
En múltiples ocasiones me he visto tentado a hacer la tarea cuando veo que a ellos se les hace difícil. Eso alimenta mi creencia interna de ser “buena gente” y me produce la satisfacción de ayudar al otro.

En mi círculo familiar y social, sucede lo mismo. Me he estado “pillando” haciendo cosas para complacer sus expectativas y yo salir crecido siendo “buena gente”. Serlo me ha traído grandes beneficios, el más importante: La gente me quiere y me acepta. La gente sabe que puede contar conmigo. Y eso me “hacía” feliz y reconocido.

Yo he crecido con el mensaje de ser solidario, colaborador, buena gente. ¿Y tú?. He crecido con el mensaje de ser “complaciente” y ayudar al otro.


 Ahora digo BASTA!!!

 Ser “buena gente” con el otro no puede implicar ser “mala gente” conmigo. Esta es una primera idea que sustenta mi planteamiento.


Pero la idea que de verdad quiero desarrollar en este momento, tiene que ver con la diferencia entre ayudar y apoyar. 


Ayudar significa hacer algo por el otro partiendo de la idea que el otro no puede. 
Apoyar significa ser útil al otro a fin de que éste resuelva lo que tenga que hacer.
A veces toca ayudar, otras apoyar. ¿Qué hice en los casos que te relaté anteriormente?.

 Con mi compañera de trabajo, me senté a explicarle lo que hago, pero sobre todo a que ella elaborara su propio discurso. Con mi hijo, le enseñé a usar el taladro y el resto de las herramientas.
Preferí apoyar que ayudar. Aunque al final siento que quedaron satisfechos, es muy cierto que seguían prefiriendo que yo se lo hiciera… que fuera buena gente.

“El Paternalismo y la sobre protección asumen que el otro no es capaz y no lo será… y solo Yo puedo ayudarlo (El otro no puede y Yo si).”


“El Paternalismo y la sobre protección son nefastos para el otro aunque vengan disfrazados de Amor”.


 Ayudar no es malo, pero es preferible apoyar la mayor cantidad de veces.

Los líderes empoderan a quienes le rodean. Los líderes creen en la capacidad del otro y lo retan a que desplieguen su capacidad de acción. Los líderes se edifican a sí mismo para que el otro en su presencia, puedan ser lo que quieren ser.


Cuidado con el “buenagentismo”. Prefiero ser gente buena que buena gente.

Edifica tu liderazgo para que Apoyes al otro a ser él mejor persona.


Saludos




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